Tamal Boyacense qué lo hace único y cómo disfrutarlo

El Tamal Boyacense es un plato tradicional de Boyacá, una región conocida por su gastronomía. A diferencia de otros tamales colombianos, este se caracteriza por el uso de harina de maíz en lugar de maíz molido o trillado, lo que le otorga una textura más compacta y un sabor particular. Además, se envuelve en hojas de bijao o chisgua, que le aportan un sabor diferente durante la cocción.

Más allá de sus ingredientes, el Tamal Boyacense es un reflejo de la cultura y la identidad de la región. Es común prepararlo en fechas especiales, festividades o simplemente como parte del desayuno en el hogar boyacense, acompañado de una taza de chocolate caliente o agua panela.

En este artículo, conoceremos los ingredientes esenciales para su elaboración, el paso a paso de su preparación, las mejores formas de servirlo y algunos lugares donde se puede disfrutar.

Ingredientes de un auténtico Tamal Boyacense

  • 2 tazas de harina de maíz amarillo.
  • 2 ½ tazas de caldo de las carnes (costilla de cerdo y pollo)
  • ½ libra de costilla de cerdo en trozos
  • ½ libra de tocino carnudo en trozos
  • 1 longaniza boyacense (cortada en rodajas gruesas, opcional)
  • 2 presas de pollo (muslo o pechuga en trozos grandes)
  • 3 cebollas largas picadas finamente
  • ½ zanahoria en rodajas delgadas
  • ½ taza de garbanzos remojados desde la noche anterior y cocidos
  • ½ taza de arroz blanco cocido
  • 2 dientes de ajo machacados
  • 1 cucharada de mantequilla
  • Sal y comino al gusto

Para el armado:

  • 4 hojas de bijao o chisgua (pasadas por el fuego para suavizarlas)
  • Pita o cabuya para amarrar

Preparación del Tamal Boyacense

En una olla grande, coloca las piezas de pollo, las costillas de cerdo y el tocino. Agrega suficiente agua para cubrirlas, junto con ajo picado y sal al gusto. Cocina a fuego medio hasta que las carnes estén cocidas.

Una vez cocidas las carnes, retíralas y reserva el caldo. Este líquido será esencial para darle sabor a la masa.

En una taza grande, coloca la harina de maíz. Poco a poco, añade el caldo reservado, mezclando constantemente para evitar grumos. La consistencia debe ser suave, ni muy líquida ni muy espesa.

Después, en una sartén, derrite la mantequilla y sofríe la cebolla larga finamente picada. Agrégalo a la masa y mezcla bien.

Incorpora a la masa los garbanzos cocidos, el arroz blanco cocinado y ajusta la sal si es necesario.

Tamal Boyacense

Armado de los tamales:

Lava las hojas de bijao o chisgua y pásalas por el fuego para que se ablanden.

Coloca una hoja sobre una superficie plana. En el centro, pon una porción de masa, luego una pieza de cada tipo de carne, una rodaja de zanahoria y, si lo deseas, un trozo de longaniza. Cubre con otra capa de masa.

Dobla los lados de la hoja sobre la masa, formando un paquete bien sellado. Ata el tamal con cuerda o pita para asegurarlo.

Cocción final:

En una olla grande, coloca una rejilla para evitar que los tamales toquen directamente el agua. Llena con agua hasta justo debajo de la rejilla y lleva a hervir. Coloca los tamales sobre la rejilla, tapa la olla y cocina al vapor durante aproximadamente 3 horas, añadiendo agua caliente según sea necesario para mantener el nivel.

Una vez listos, retira los tamales de la olla y déjalos reposar unos minutos antes de servir. Tradicionalmente, se acompañan con una taza de chocolate caliente o agua panela.

Como servir el tamal boyacense

Una vez que los tamales han sido cocinados y están listos, se recomienda dejarlos reposar unos minutos para que los sabores se asienten. Al momento de servir, se colocan en un plato, aún envueltos en sus hojas de bijao o chisgua, permitiendo que cada persona disfrute al desenvolverlos.

Tamal Boyacense

Tradicionalmente, el Tamal Boyacense se acompaña con una taza de chocolate o una agua panela bien caliente, son las opciones más comunes, ya que complementan perfectamente los sabores del tamal y aportan una sensación reconfortante, especialmente en las mañanas frías de la región.

Al servir, es importante mantener la presentación sencilla pero acogedora, resaltando la autenticidad del plato. Colocar los tamales en platos de barro o cerámica artesanal puede añadir un toque especial, evocando las raíces boyacenses de esta deliciosa preparación.

Acompañamientos:

Chocolate caliente: Un clásico infaltable. La cremosidad y dulzura del chocolate contrastan perfectamente con el sabor del tamal, ofreciendo una combinación reconfortante, especialmente en las mañanas frías.

Aguapanela: Esta bebida, elaborada al disolver panela en agua caliente, es otra opción popular. Su sabor dulce y ligero complementa bien la riqueza del tamal.

Queso paipa: Un trozo de queso campesino o cuajada al lado del tamal aporta una textura suave y un sabor delicado que armoniza con los ingredientes del tamal.

Pan artesanal: Un pan blandito o una almojábana pueden ser el complemento perfecto, añadiendo una textura esponjosa y un sabor ligeramente dulce.

El Tamal Boyacense no es solo tradición, es parte de la identidad de Boyacá. Si quieres conocer realmente su sabor y su historia, probarlo es la mejor manera de hacerlo.